Los huevos camperos provienen de gallinas que viven con más espacio a su disposición y que campan más tranquilas. Según la normativa, deben tener acceso al exterior y contar con un espacio mínimo de cuatro gallinas por metro cuadrado, que aumenta a seis dentro del gallinero. Las gallinas que ponen los huevos ecológicos también viven en estas condiciones, pero hay algo más, estas últimas se alimentan con productos orgánicos y tienen más restricciones con los medicamentos. Además, estos ejemplares tienen un número mínimo de horas de descanso nocturno: ocho horas de oscuridad ininterrumpida.